No hay dudad de que el buen funcionamiento de un grupo viene condicionado por acordar ciertas normas que sean conocidas y aceptadas por todos. Y no hay nada como hacer partícipes a nuestros alumnos en su elaboración para que sientan un mayor compromiso hacia ellas y su cumplimiento.
En el colegio tenemos unas “reglas del juego” que nos sirven de referencia: la normativa oficial y nuestro Reglamento de Régimen Interno. Pero es importante también detenerse en algo más concreto: las normas del aula.

Nuestros peques necesitan normas sencillas y concretas que se acuerdan en clase para mejorar la convivencia y el ambiente de trabajo en el aula.

Estos días los alumnos de 2º están trabajando sobre ello.


Ya tienen preparado el listado final, producto de lo que todos piensan y que han confeccionado con un trabajo colectivo de reflexión y debate. Las normas de convivencia de la clase acordadas y firmadas por todos, para dejar claro su compromiso con ellas, y se plasman en un cartel para exponer en el dentro del aula.

Además de enseñarles las normas, el objetivo es que conozcan la finalidad que tienen cada una de las normas trabajadas en el aula para así potenciar el respeto a los demás, enriquecer su desarrollo personal, favorecer un clima de trabajo adecuado, asumir determinadas responsabilidades y tomar las mejores decisiones.